Hoy les dejamos un post en el que podrán ver algunos consejos que les dejamos si van a viajar a Lisboa (Portugal). Son pequeños consejos que hemos encontrado en la web “Voy a Lisboa” que probablemente a más de uno le van a servir de mucha ayuda.

1. Portugal tiene una hora menos que España (mejor dicho, que la España peninsular y Baleares, que luego se me enfadan en Canarias). Conviene acordarse de ello y actualizar la hora del reloj si no se quiere llegar tarde a las citas, medios de transporte o encontrarse tirado a la puerta de un museo porque aún no ha abierto.

2. Sé educado, amable y paciente. Los portugueses son personas tranquilas y amables, pero les gusta mucho la formalidad y la educación de sus interlocutores. Si es turista o está de paso, recuerda utilizar siempre palabras como “por favor” o “gracias”. Parece extraño tener que decir esto, pero he visto demasiados turistas españoles en Lisboa comportándose peor que si estuvieran en el patio de su casa.

3. Recuerda también que en Portugal no se habla tu idioma, por lo que nadie está obligado a entenderlo. Si pretendes que te entiendan en español en la tienda o que te hablen más despacio cuando te responden, prueba a tener paciencia. Los españoles tenemos imagen de arrogantes en Portugal y, desgraciadamente, muchos turistas ayudan a propagarla.

4. Lleva calzado cómodo para caminar por las calles de Lisboa. Si quieres caminar por algunas zonas del centro histórico tendrás que subir bastantes cuestas, por lo que es recomendable ir cómodo. Absolutamente prohibidos los tacones. El adoquinado de Lisboa está hecho, como es tradición en Portugal, con piedras pequeñas, que son ideales para levantarse y para meter el tacón en los huecos entre piedra y piedra.

5. Al ir a cenar a cualquiera de los restaurantes típicos de Lisboa, cuidado con los platos que hay o ponen sobre la mesa antes de comenzar la comida. Las entradas tipo queso, aceitunas, mantequilla o patés no son un regalo de la casa y se pagan, a veces incluso más caras que la propia comida. Error típico de los visitantes.

6. Se come y se cena mucho antes que por ejemplo en  España. En la cena, hay restaurantes más flexibles; pero en la comida, si se espera mucho tiempo para sentarse a la mesa, puede que sea demasiado tarde. A partir de las dos ya resulta tarde para comer y hay muchos restaurantes que a las tres tienen la cocina más que cerrada.

7. Los taxistas son gente muy especial. Estad preparados para cualquier cosa que os pueda pasar con ellos. Por cierto, para quien quiera coger un taxi desde el aeropuerto, se le recomienda que vaya a la terminal de salidas y lo coja allí. La carrera le será algo más barata.

8. A quien vaya de turismo en las noches de verano no sería raro que le viniera bien llevar en la maleta algo de manga larga: por las noches, refresca.

9. Los barrios de Martim Moniz, Intendente y la parte de la colina del Castelo de Sao Jorge más cercana a ellos son tradicionalmente marginales y se recomienda evitarlos. Por lo demás, Lisboa es una ciudad bastante segura.

10. A partir de mediados de septiembre es difícil encontrar alojamiento en Lisboa para estudiantes. Si ese es el caso, que no cunda el pánico. Mejor no comprometerse por largos periodos de tiempo y buscar algo temporal hasta que el mercado se estabilice en los meses posteriores y aparezcan buenas oportunidades.