1. Un país literalmente bajo: Holanda es un destino que posee grandes áreas por debajo del nivel del mar, lo que no significa que sea necesario llevar un equipo de buceo, por defecto. El punto más alto de Holanda apenas alcanza los 323 metros de altura.

2. Un festival de formas y colores. Holanda con sus ciudades y paisajes, a pesar de ser un país pequeño, posee un estilo y una característica que lo hacen único, una armonía de combinaciones, formas y colores que dejan cuadro grabado para siempre en la memoria de cada visitante.

3. El país de las bicicletas: Holanda es el país con más bicicletas en circulación por habitantes del planeta, con casi dos bicicletas por cada automóvil. Está totalmente preparada con una extensa red de carriles para bicicleta con más de 15.000 kilómetros de extensión.

4. Comunicación fácil. El idioma neerlandés no está muy extendido, por lo que probablemente en inglés se pueda comunicar perfectamente.

5. El país de los molinos: aún perduran unos 1.000 molinos de viento originales, por lo que no faltará en un tour una foto de colección.10 cosas que debe saber antes de viajar a Holanda

6. El país de los museos: Holanda posee un paraíso para los amantes de la historia, el arte y la cultura en general, con sus más de 1.000 museos en su pequeño territorio. Sólo en Amsterdam podemos contar con 22 cuadros de Rembrandt y 206 obras del genial Van Gogh.

7. Pasión por las flores: es tradición que cada hogar cuente con un ramo de flores frescas a diario decorando alguna habitación.

8. La “floristería del mundo”: Hoy en día, Holanda sigue siendo famosa por sus tulipanes y otras flores, hasta el punto de recibir el cariñoso apelativo de ‘floristería del mundo’. Los tulipanes se cultivan en extensos campos de bellos colores y en primavera se celebran numerosos festivales en su honor en todo el país.

9. La ciudad de los puentes. Si Venecia es la ciudad de los canales, Amsterdam podría ser además la ciudad de los puentes: en la ciudad existen unos 1281 puentes atravesando cada canal.

10. El Barrio Rojo: se encuentra situado en una de las partes más populares de Amsterdam del siglo XVII y XVIII. Deciden trasladar la prostitución a esta zona de la ciudad para alejarlas de la población, pero a la vez, para protegerlas. La prostitución, actualmente está legalizada desde el año 2000 y sus ciudadanos la toleran.