La ciudad amurallada, ciudad de caballeros.

Ávila es de esas ciudades que te sorprenden, perfectamente conservada, destaca la muralla, a la que puedes subir y disfrutar de las vistas, así como palacios, iglesias y conventos.
Merece la pena visitarla, tanto por sus monumentos como por su por su gastronomía.

Las murallas son un factor activo muy importante en la conformación del urbanismo de la ciudad e históricamente han participado en la distribución del espacio urbano entre los diversos grupos sociales que han habitado Ávila. La muralla representaba la separación entre el «espacio salvaje» y el «civilizado».

Visita Ávila, ciudad amurallada

 

 

 

 

 

 

 

 

Ciudad amurallada de Ávila, España (Wikimedia)

La muralla tiene nueve puertas, llamadas coloquialmente arcos:

  1. La Puerta del Alcázar o del Mercado Grande, donde tuvo lugar el destronamiento figurado del rey Enrique IV de Castilla, episodio conocido como la Farsa de Ávila.
  2. La Puerta de la Catedral, de los Leales o del Peso de la Harina, abierta en el siglo XVI.
  3. La Puerta de San Vicente.
  4. El Arco del Mariscal, recibe ese nombre en recuerdo de Álvaro Dávila, Mariscal de rey Juan II de Castilla, que subvencionó su construcción.
  5. El Arco del Carmen o de la cárcel, se abre entre dos torreones de sección cuadrada. Fue restaurado en los siglos XIV y XVI.
  6. La Puerta de la Mala Dicha, de la mala Ventura o popularmente arco de los Gitanos, por la que se accedía al barrio judío.
  7. La Puerta de la Santa o de Montenegro, por la que se accede a la casa de Santa Teresa.
  8. La Puerta del Rastro de Grajal o de la Estrella, que posee un arco del siglo XVI.
  9. La puerta del Puente, restaurada en los siglos XV y XVII.

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