Cada cierto tiempo, en Mapaplus nos gusta realizar un viaje gastronómico por las diferentes ciudades que visitamos en nuestros circuitos. Y es que, siempre se ha dicho que una de las mejores cartas de presentación de la cultura de un país es su gastronomía. En este caso, la elegida ha sido Budapest. ¿Les apetece un festín de sabores condimentado con Paprika y maridado con un buen vino? ¡A quién no!

Como resultado del paso del tiempo, de las influencias orientales y occidentales, la comida húngara ha sido y suele ser contundente y sabrosa. En la actualidad, se utilizan ingredientes vegetales como el ajo, la cebolla, el pimiento o la patata, pero sobretodo abundan las carnes, los estofados y los embutidos.

En las cocinas húngaras no pueden faltar tampoco un gran surtido de pastas y postres caseros. El fruto del ya inexistente Imperio Austro-Húngaro fueron las bolas de pastas rellenas con carne o frutas, y los potajes de todo tipo de verduras. A nosotros ya nos está entrando hambre. ¿Comemos en Budapest?

 

Plato internacional: el Goulash

Ir a Budapest y no probar el Goulash puede ser considerado “delito”. Es como ir a Italia y no probar la pizza. La mezcla de sabores picantes y su textura incomparable hará que nuestro paladar lo recuerde de manera involuntaria.

Es un guiso preparado a base de carne (de cerdo, buey, liebre, cordero..) acompañado de vegetales, legumbres y, por supuesto, aderezado con paprika, cuyo origen lo encontramos en las clases campesinas más humildes.

Sin embargo, el elemento más indispensable de este plato es la cispetke, un tipo de pasta muy común en los caldos de la cocina húngara, elaborada de forma muy sencilla con harina y huevo.

Otra de sus sopas más peculiares es la újházi tyúkhúsleves, preparada con pollo, pastas, zanahorias, guisantes y champiñones.

 

Vinos y licores

¡Y qué mejor que bañar todos estos deliciosos platos con un buen vino! Hungría cuenta con una larga tradición vinícola, de hecho, fueron los romanos los primeros en plantar vides en la cuenca de los Cárpatos.

Son muy populares los de la región de Eger, de donde procede el Egri Bikaver (o “Sangre de Toro”) y también los famosos vinos blancos Tokaj procedentes de la región al nordeste de Hungría.

Pero si somos de los que disfrutamos acabando una buena comida y saboreando un buen licor, Budapest también nos ofrece esta posibilidad. El Palinka es uno de los más populares y se elabora en sabores como el albaricoque, la cereza o la pera. Para los más valientes, no dejen de probar el Unicum, con su inconfundible envase y su sabor amargo del que dicen que “lo cura todo”.

 

Postres

Y completamos nuestro menú húngaro con unos deliciosos postres. En este sentido, lo que hace que la repostería húngara sea única en el mundo es su gran variedad. De entre todas las posibilidades, los más característicos son la palacsinta, un tipo de pastel relleno de mermelada de frutas, y el túros csusza, una especie de fideos pequeñitos con queso quark.

¡Y qué me dicen del Dobostorta, un pastel elaborado con moca y caramelo! ¡Más que delicioso!

Postre húngaro

 

En definitiva, si visitan el país de Hungría con Mapaplus no se olviden de probar al menos uno de estos manjares que nos brinda en bandeja este lugar de Centroeuropa. Así, cuando oigan hablar de alguno de estos platos estamos convencidos de que una sonrisa se verá reflejada en su rostro. Como dirían en húngaro: jó étvágyat! O lo que es lo mismo ¡Buen provecho!

 

Página oficial de Budapest: http://budapest.hu/sites/english/Lapok/default.aspx