Los consejos siguientes están pensados para todos aquellos viajeros que puedan visitar desde las zonas más remotas de Tailandia hasta los lugares más turísticos. Algunos consejos pueden parecer exagerados para aquellos que vayan con hoteles de lujo concertados, o los que visiten en país durante poco tiempo, pero aún así no está de más tenerlos en cuenta.

Llegada al aeropuerto. Un buen consejo es que no tengan prisa por salir del aeropuerto cuando lleguen. Cambien divisas tranquilamente y lleven bien planificado donde van a pasar esa primera noche.

Recuerde que es recomendable llevar también alguna tarjeta de crédito, por si necesita pagar algo urgentemente y no tiene suficiente efectivo. Las tarjetas de débito funcionan en casi todos los cajeros automáticos y sacará dinero sin problema por una pequeña comisión, aunque con ellas no podrá pagar ninguna compra. Se aconseja llevar una tarjeta de débito y otra de crédito, visa o mastercard.

Se aconseja llevar una especie de cinturón, que se ata a la cintura debajo de la ropa, para llevar la documentación y el dinero. Es lo más importante que tiene  y debe estar con usted en todo momento. Parece un poco incómodo al principio, pero enseguida se acostumbra.

Tenga cuidado con los raterillos de las estaciones, son lugares con mucha aglomeración de gente y ustedes no pasan desapercibidos. De todas formas no deben preocuparse demasiado, seguro que en su país hay más robos que en Tailandia.

En grandes ciudades como Bangkok pueden utilizar tranquilamente el transporte público, en general los tuk-tuks son para turistas y son bastante caros. Los taxis son asequibles pero hay que usarlos siempre con taxímetro. Si el conductor les dice que lo tiene roto bájense y busquen otro taxi, probablemente el taxímetro se arreglará por arte de magia.

Si están pensando en visitar algunas tribus de Tailandia, infórmense bien de donde están, si se pueden visitar, cuales quieren ver exactamente y un poco la historia de la tribu. Pero tenga en cuenta que las tribus que muestran a los turistas, sobre todo a los que van con viaje organizado, son unas especies de zoos humanos. Normalmente las personas que viven en esas tribus no quieren estar allí, pero son obligadas a ello ya que se trata de un reclamo turístico. El ejemplo más claro es el de las mujeres jirafa, no creemos que ellas quieran llevar toda su vida esos adornos en el cuello, algo tan poco saludable.