No es casualidad que París sea conocida bajo el sobrenombre de “La Ciudad de la Luz” y es que, si bien este seudónimo se debe a que fue la primera ciudad europea en dotar a sus calles y edificios de luz eléctrica, ha seguido dando gran importancia al consabido aspecto luminoso. Y más aún por estas entrañables fechas.

Descubra Paris en Navidad con MapaplusParís, sofisticada ciudad donde las haya, no solo es una cara bonita. En esta época del año muestra su faceta más cercana y amigable. Algo sencillo de percibir mientras recorremos la célebre avenida deteniéndonos en cada uno de los puestos que conforman el extenso mercado navideño.

Caminamos entre tiovivos y pistas de patinaje sobre hielo hasta llegar a la Gran Noria de la Plaza de la Concordia. Si las alturas no nos suponen un inconveniente, vislumbraremos la ciudad en todo su esplendor. Una vez estemos de nuevo en tierra firme nos encontraremos con Place Vendôme, una de las plazas más sibaritas de la ciudad, en la que encontramos las tiendas más selectas. Allí, una decoración minuciosamente cuidada, tratará de tentarnos para que crucemos las puertas de unas boutiques dirigidas a una minoría altamente acaudalada.

Si llegados a este punto todavía no hemos tenido ocasión de hacer nuestras compras navideñas, no se apuren, siempre nos quedará la Plaza del Trocadero y su mercado. Una extensa tirada de tiendas con un encanto especial y aptas para infinidad de públicos y gustos. Si aún nos quedan fuerzas podemos disfrutar de Trocadero on Ice y su concurrida pista de patinaje. Les recomendamos que durante el tiempo de descanso contemplen la majestuosa Torre Eiffel, situada allí mismo. Toda una estampa digna de cuento.

Es hora de cambiar de aires y hacer una visita al bohemio barrio de Monmartre. El espíritu impresionista de los artistas que allí culminaron sus obras se respira en cada rincón. Paseamos por las calles de este encantador distrito mientras tenemos la sensación de estar formando parte de una obra de Van Gogh, Gauguin o Picasso.

Un gélido pero no por ello menos agradable paseo nos dirige hacia cálidas melodías  protagonizadas por unos músicos situados a pie de calle, quienes confieren cierto aire de cercanía y humildad a un imponente Sacré Coeur.

Seguimos callejeando por la inabarcable ciudad y nos topamos con un gigantesco abeto decorado con esmero para la ocasión. Al otro lado se encuentra la ansiada catedral de París, Notre Dame. Si nos adentramos en su interior podremos contemplar un enternecedor belén a tamaño natural.

París en Navidad es un cuento de hadas y si quieren irse con la sensación de haber disfrutado de la ciudad cual niño, no duden en visitar su Hôtel de Ville (plaza del Ayuntamiento) donde se encuentra una de las mayores pistas de patinaje de la ciudad. Allí mismo encontrarán dos tiovivos a ambos lados de la pista. Mapaplus le invita a no dejar de soñar y conocer París en Navidad.