globos en berlinCaía la noche sobre Berlín, la ciudad dormía y solamente las estrellas fueron testigos privilegiados de lo que iba a ocurrir. Un acontecimiento que marcaría el devenir de la historia contemporánea de Europa y del Mundo. Los ciudadanos berlineses no se imaginaban que en la noche del 12 de agosto de 1961 la ciudad acabaría partida en dos, debido a la construcción de un muro de hormigón de 44 kilómetros. Pero así fue.

Casi tres décadas más tarde, el 9 de noviembre de 1989, lo que muchos habían llamado el ‘muro de la vergüenza’ cayó, como también lo hizo la división que había asombrado al mundo. Y es que los alemanes tomaron las riendas de su futuro y se concentraron en la Puerta de Brandenburgo para hacer desaparecer un muro que había rasgado el corazón de todo un pueblo.

Berlín es, sin duda, una clase magistral sobre la historia del siglo XX y queremos recorrerla junto a ustedes. Pasear por sus calles y adentrarnos en sus museos supone empaparnos de todos los acontecimientos que tuvieron lugar en este periodo convulso que afectó Europa. ¿Recorremos el muro en la actualidad?

Visitar los restos del muro
Visitar Berlín y no pasear por los lugares en los que se encuentra el Muro es como cerrar los ojos e ignorar una parte de la historia de Alemania. No tendría sentido visitar el Museo del Holocausto o la Puerta de Brandengurgo y no dejarse asombrar en el East Side Gallery.

Evidentemente ya no encontraremos una connotación dramática en el muro, puesto que un centenar de pinturas de artistas de todo el mundo decoran el viejo muro, pero seguro que sentiremos e intuiremos las trágicas historias que debieron producirse a lo largo de aquella pared de 44 kilómetros.

También podremos encontrar restos del muro en el lateral del viejo cuartel general de las SS y de la Gestapo, donde el puesto fronterizo conocido como Checkpoint Charlie, que separaba el sector americano del soviético, permitía el paso a los extranjeros y diplomáticos.

Frontera de luz
Lo que hace más de treinta años había sido una frontera de hormigón, inquebrantable, fría y gris, se convertirá en unos días en una frontera de luz, que iluminará todos aquellos lugares recordados por el horror y la incomprensión de un pueblo dividido en dos.

Un total de 8.000 globos de helio trazarán una línea de luz de 15 kilómetros entre el 7 y el 9 de noviembre, que finalizará la noche del domingo cuando se suelten todos estos globos hacia el cielo, como reflejo de la caída del Muro de Berlín y del final de la división de la ciudad.

Si tienen la suerte de visitar la capital alemana en estos días no se lo pueden perder y le invitamos a visitarla con Mapaplus. Y si no, cuando vayan a Berlín recuerden que hubo un día en el que el coraje de los berlineses consiguió la libertad, y que un día esta libertad fue la luz que iluminó al mundo.