La gastronomía española es, sin duda, un deleite para los cinco sentidos. Sabor, presentación, aromas, texturas, colores… todo se une en este país, en cuya heterogénea comida nada pasa desapercibido.

La calidad y la variedad de los productos de la cocina española hacen que sea una de las mejores del mundo. Sin embargo, no podemos hablar de una única cocina, ya que cada uno de los rincones de este país se encuentra influido por el clima y por la forma de vida autóctona.

Además, la historia también ha dejado su huella en su gastronomía destacando la gran variedad de frutas y verduras que aportó el mundo árabe; y otros elementos como las patatas y los tomates traídos de América.

Como ya se habrán imaginado, en este post no vamos a hacer un recorrido turístico por España. Hoy toca deleitarnos en la cocina típica de los rincones más turísticos de este país. ¿Comenzamos nuestra particular ruta gastronómica?

La cocina del norte
La gastronomía del norte de España destaca por ser rica y variada tanto en carnes como en pescados. Así, en el País Vasco es imprescindible probar el marmitako (patatas con bonito), el txangurro (almejas y centollo) o el Bacalao al Pil Pil; mientras que si pasamos a su vecina Cantabria, el sorropotún, los maganos encebollados en su tinta o el cocido montañés harán la delicia de nuestro paladar.

Siguiendo por nuestra ruta norteña llegaremos a Asturias, donde la fabada será la auténtica protagonista y la sidra una bebida que sorprenderá por su sabor. Finalmente, llegaremos a Galicia, donde el marisco nos dará la bienvenida. Entre los más demandados encontramos los percebes, las ostras, las vieiras o las zamburiñas. Pero el rey de esta parte de España es el pulpo, preparado “a feira”, es decir, con pimentón, sal y aceite de oliva. ¡Realmente delicioso!

La cocina de la Meseta
Como ya hemos dicho, la cocina española está tremendamente influida por la climatología y, prueba de ello, es la gastronomía de interior, donde el clima es mucho más extremo.

El lechazo, el cabrito o el cochinillo son platos estrella cuando llega el invierno en Castilla y León. Si nos adentramos en Extremadura degustaremos gran cantidad de platos cuyo ingrediente principal es el cerdo ibérico (calderetas, cochifritos…)

¿Y si queremos hacer un tentempié? Entonces nuestro lugar será Castilla-La Mancha, donde no podemos dejar de probar su queso manchego (queso de oveja). La capital de España no se queda atrás en riqueza gastronómica: el famoso cocido madrileño o los conocidos callos nos lo mostrarán.

La cocina mediterránea
Hablar del este de España es hablar de la dieta mediterránea. Pero aquí también hay que hacer distinciones. Si queremos un entrante en Cataluña deberemos elegir el popular pà amb tumaca, pero si buscamos un plato principal les recomendamos que prueben los calçots (cebolla local cocinada a la brasa) o los típicos canelones.

Más al sur llegaremos a la Comunidad Valenciana. ¿Y qué plato es conocido internacionalmente en este lugar? La paella. Como sabrán, el arroz juega un papel importante en esta cocina regional, de tal forma que también podríamos decantarnos por arroz al horno, arroz a banda o arroz negro.

La cocina andaluza
Está muy vinculada al uso del aceite de oliva, los frutos secos, los pescados y las carnes. El desayuno típico andaluz es el conocido Mollete con aceite de oliva; para abrir boca, no se pueden perder el Salmorejo o el gazpacho andaluz, y si quieren probar algo diferente, disfruten de unos pescaítos fritos en alguna de las terrazas de la costa.

Como habrán podido comprobar, cada territorio tiene algún plato que hace única a su gastronomía. Y es que, España es un país para saborear lentamente, ¿no les parece?