India es un país inabordable, no nos lo acabaríamos ni en varias vidas. Contarlo con imágenes sería difícil, con palabras, imaginen ustedes. Este destino no puede ser contado, requiere ser viajado. Dicen que es un país que cambia a las personas. Quizá por la paupérrima forma de vida que allí se vislumbra, quizá por la positiva actitud con la que sus gentes afrontan el día a día, quizá por la exacerbada religiosidad que reina en cada rincón.

Si realmente nuestra pretensión es visitar la India, debemos ir con unas ansias inabarcables de aventura, ya que, entre otras cosas, la cuestión del transporte público puede impacientar a más de uno pues la organización y la comodidad brillan por su ausencia. Pero no teman, llevarles, les llevará a su destino. A continuación una ruta por los destinos ‘must see’ de la India.

Nueva Delhi, la belleza del caos

Si quiere empezar degustando un plato fuerte, opte por el Fuerte Rojo y su paseo por Old Delhi. Si callejear es lo suyo piérdase por la histriónica Candí Chowk hasta toparse con su grandiosa mezquita Jama Masjid. Cerca de allí se encuentra el Raj Ghat, un lugar construido en honor a Gandhi. No olviden visitar la magnífica Puerta de la India, Memorial de todas las guerras indias) un monumento con forma de arco construido para conmemorar a los soldados indios que murieron en la Primera Guerra Mundial.

Taj Mahal, Agra (India)

Agra y el Taj Mahal, una de las Siete Maravillas del mundo

Casi la mitad de la ciudad actual fue construida durante la dominación británica. Esta ciudad hindú encierra algunos monumentos de exacerbada belleza como el Taj Mahal, la fortaleza de Agra, los mausoleos de Akbar y de Itimad-ud-daulah y, a pocos kilómetros, los restos de la ciudad abandonada de Fatehpur Sikri. La imagen del Taj Mahal per se, bien vale un viaje a India. Derroche de belleza pura.

Kerala, el estado sureño 

Se encuentra en la costa oeste y además de un extenso kilometraje de playas paradisíacas, está repleto de una fauna y flora características. En lo que a cultura se refiere resulta muy interesante pues allí se encuentran diversos templos hindúes como mezquitas, iglesias, sinagogas y demás. Destacar que políticamente es un estado que se las da de comunista pues observamos cantidad de banderas que hacen alusión a este sistema político.

Si bien los masajes ayurvédicos y las danzas de Khatakali son de las experiencias más populares, gana por goleada el paseo en canoa por los Backwaters de Kottayam o Alappuzha. Los Backwaters no son sino ríos y formaciones acuíferas como canales y lagos en los que la vegetación abunda sobremanera y donde viven buenos núcleos poblacionales.

Hampi, entre ruinas y frondosa vegetación

Es un pueblo de pequeñas dimensiones y se trata del más popular del del Estado de Karnataka. Sus ruinas son consideradas Patrimonio Mundial por la Unesco. Otra de las maravillas de Hampi son sus grandiosos paisajes. Muy recomendable el Monkey Temple donde, si tienen suerte, podrán disfrutar de la compañía de algún mono, un animal tan común como las palomas en algunas ciudades.

Benarés, una de las ciudades más antiguas del mundo

Esta ciudad ha estado habitada ininterrumpidamente durante más de tres milenios. Un imprescindible de la India. Considerada una ciudad sagrada, el hinduismo es la religión predominante. El Río Ganges hace que el aspecto religioso lo inunde todo. Nos aventuramos a decir que es el río más contaminado del mundo, miles y miles de personas se bañan a diario en sus aguas y donde vierten las cenizas de los familiares difuntos y, en algunas ocasiones, algo más que eso.

Viajar a la India significa llevar consigo ansias inabarcables de aventura, de descubrir nuevos mundos, escenarios que no serán ajenos y extraños pero no por ello menos gratificantes. Sin duda, un destino que visitar al menos una vez en la vida.

Fuente: http://www.mundo-nomada.com/