Lisboa es la capital y la mayor ciudad de Portugal, y la ciudad más rica del país, con un Producto Interior Bruto (PIB) per cápita superior a la media europea. La ciudad se encuentra situada en la desembocadura del río Tajo y es conocida por su historia, sus tranvías, sus monumentos o sus puentes, entre otras cosas.

Lisboa tiene incontales atractivos turísticos, si bien podríamos decir que entre los imprescinbibles destacan el Monasterio de los Jerónimos, que, junto a la Torre de Belém, es la visita turística más imortante de Lisboa. En 1983 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Su nombre en portugués es Mosteiro dos Jerónimos.

Así, la Torre de Belém, de estilo manuelino, fue construida entre 1515 y 1519, y es obra de Francisco de Arruda. En 1983 también fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. La torre está situada en la desembocadura del Tajo e inicialmente sirvió para la defensa de la ciudad. Posteriormente se convirtió en un centro aduanero y en faro.

También destacan la catedral Santa Maria Maior, conocida como Sé de Lisboa, que data del siglo XII y con predominio de estilo románico, el Monumento a los Descubrimientos, o el Castillo de San Jorge.

En cuanto a la red de transportes, destaca el tranvía, no sólo por ser uno de los mejores medios para desplazarse por la ciudad, sino porque constituyen uno de los atractivos turísticos de Lisboa en sí mismos, al igual que los elevadores. Mencion especial merece el elevador de Santa Justa, que soluciono en su día los problemas de conexión de la parte baja de la ciudad con la alta, y que constituye en sí mismo otra atracción turística de la ciudad.

Por su parte, Oporto, con más de 1,7 millones de habitantes, es la segunda ciudad más grande de Portugal, por detrás de Lisboa, y se encuentra a 140 kilómetros de la frontera española con Galicia.

Esta ciudad, siutada al norte de Portugal junto a la desmbocadura del río Duero, es un lugar muy especial. La ciudad presenta un ambiente de elegantes barrios y villas señoriales que se contrapone con las estrellas calles y callejones del centro histórico, que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Como sucede con otras ciudades europeas, Oporto es una ciudad antigua que cuenta con un amplio patrimonio histórico, que contrasta de manera perfecta con la modernización que se ha llevado a cabo en las últimas décadas. Cuenta con el metro más largo de Portugal, que cubre no sólo el centro, sino también otras zonas de su área metropolitana.

Además del centro histórico, Patrimonio de la Humanidad, otros atractivos turístico-culturales de Oporto son la Torre de los Clérigos, realizada por Nicolau Nasoni; la Casa de la Música y la Fundación Serralves, dedicada al arte contemporáneo, y que es el museo más visitado de Portugal. En el margen sur del río Duero se encuentran las famosas bodegas de vino, aunque en realidad ese margen del río ya no es Oporto sino Vilanova de Gaia.