Hoy queremos trasladarnos a Nepal, el país de las etnias, de los animales y de la naturaleza, aunque probablemente sea más conocido por albergar la cumbre más alta de la Tierra: el monte Everest.

Antes de sumergirnos en este sorprendente país, quizá les gustaría saber que se trata del único en el mundo que no posee una bandera rectangular. La bandera nepalí la conforman dos triángulos que representan el Himalaya y también el budismo y el hinduismo. Los símbolos que encontramos en su interior -el sol y la luna- hacen referencia a las familias de los reyes y de los primeros ministros.

hinduismoA quién le guste hacer trekking, este es su país. Ir a Nepal y no practicar este deporte es como ir a cualquiera de las islas paradisíacas del Caribe y no zambullirse en sus cristalinas aguas. Pero tampoco se confíen. La geografía del territorio es una bendición para nuestra vista, pero una tortura para conocer sus rincones más ocultos.

Lo que no es una tortura es su gastronomía. El arroz blanco con ‘Dal-bhat’ (sopa de lentejas) es uno de sus platos favoritos y pueden llegar a comer kilos y kilos de este alimento. Lo normal es que sea consumido dos veces al día, una al amanecer y otra después de anochecer.

El hinduismo

Nepal cuenta con 30 millones de habitantes y con hasta 80 tribus diferentes. Un mosaico cultural que se une al crisol de doctrinas filosóficas y religiosas que encontramos.

De hecho, llama la atención que el país el que en el nació Buda sea mayoritariamente hindú y sólo un 10% de su población practique el budismo. El resto de los nepalíes son musulmanes, Kirant Mundhum y cristianos. Y es que, su cultura se encuentra influida por la cultura india por el sur y la tibetana por el norte.

Extensa selva

El sur del Nepal podemos disfrutar con una antigua reserva real en la que se pueden realizar inolvidables excursiones que quedarán en nuestras retinas durante años. Durante nuestros paseos por este extenso territorio podremos ver todo tipo de animales, desde cocodrilos a rinocerontes, pasando por leopardos, elefantes osos, monos y delfines del Ganges.

Eso sí, cuando viajen a Nepal, recuerden la leyenda según la cual el Yeti, el monstruo de las nieves, vive por aquellos extraños lugares. Se dice que no es un animal cualquiera, dicen que mide entre dos y tres metros de altura, tiene los brazos muy largos, cara de mono y nariz achatada. Así que tengan cuidado… quién sabe, quizá tengan la suerte de encontrarse a este animal de leyenda en el mosaico cultural de Nepal.