Hoy vamos a dirigir nuestros pasos hacia dos de las principales ciudades de Marruecos: Fez y Tánger, que esconden muchos secretos y muchos atractivos que explican su importancia también desde el punto de vista turístico.

Resplandeciente, a medio camino entre Europa y África, Tánger se ha considerado siempre una ciudad abierta y cosmopolita, centro de mestizaje de todas las civilizaciones.

La región de Tánger es una escala inolvidable donde se cambia de continente, de costumbres, población, de hábitat… en un enclave multicultural de comunidades musulmanas, judías y cristianas.

Tánger, a medio camino entre Europa y África; Fez, ciudad imperialTánger ha atraído desde siempre la atención de artistas reconocidos como Paul Bowles, William S. Burroughs, Jack Kerouac, Tennessee Williams, Eduardo Haro, Brion Gysin o los Rolling Stones. Después de Delacroix, Tánger se convirtió en una parada obligatoria para los artistas que buscaban los colores y la luz que mostró.

La ciudad ofrece oportunidades ilimitadas para ir de compras y una animada vida nocturna y cultural. A los paisajes enmarcados en una pintoresca naturaleza que invita a caminar y relajarse, hay que sumar castillos, palacios y monasterios, muestra del patrimonio de la ciudad. Además, los alrededores de Tánger están formados por pequeños pueblos con ricas tradiciones y fiestas populares.

El Islam es la religión oficial de Marruecos. En Tánger existen numerosas mezquitas donde se realiza la oración cinco veces al día. No obstante, al igual que en otras ciudades del norte de Marruecos, en Tánger también existen iglesias y sinagogas, donde pueden reunirse de manera pacífica católicos, protestantes o judíos, que viven o visitan la región.

A nivel económico, Tánger es el segundo centro industrial de Marruecos, después de Casablanca. Los sectores están diversificados e incluyen industria textil, química, mecánica, metalúrgica y naval. No obstante, la economía se basa fuertemente en el turismo. Los hoteles y alojamientos cercanos a las playas han crecido notablemente en los últimos años a través de inversiones extranjeras en torno a la bahía que delimita el centro de la ciudad, y que se extiende por más de 7 kilómetros de costa.

Por su parte, Fez es la tercera ciudad de Marruecos con una población de casi 2 millones de habitantes y es la capital del Islam, al estar considerada como la capital religiosa y cultural del país.

La ciudad se divide en tres zonas, Fez el-Bali, la zona antigua dentro de las murallas; Fès el Jdid, la zona nueva donde se encuentra la Mellah, el barrio judío, y la Ville Nouvelle (Villa Nueva).

La medina de Fez el Bali, la mayor de las dos de la ciudad, es la mayor zona peatonal del mundo, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1981.

Fez es una de las inmemoriales ciudades imperiales, y quizás sea uno de los símbolos más importantes de Marruecos. Cuenta con calles laberínticas, y la Medina de Fez el-Bali es de los mayores emplazamientos medievales que existen actualmente en el mundo; un emplazamiento que se ve reforzado por las puertas y murallas que lo rodean.

Sin duda Fez es el paraíso de los artesanos por sus numerosos zocos que se han convertido, además, en uno de los atractivos turísticos. Deambulando por alguno de los antiguos barrios de la ciudad podremos descubrir las maravillas arquitectónicas que esconde: muros de adobe y ladrillo, pilares revestidos de azulejos, patios en altura

Mapaplus les ofrece la posibilidad de conocer estas dos ciudades en diferentes circuitos, especialmente en el que recorre Madrid, Andalucía y Marruecos.