Viajar a Asia es conocer nuevas culturas, nuevas tradiciones y dejarse embelesar por un sinfín de paisajes solo existentes, hasta el momento, en su imaginación. Mapaplus les ofrece la posibilidad de convertir estos sueños en realidad y realizar un viaje al lugar más recóndito de su mente, para descubrir los rincones más insospechados de Vietnam.

No esperen encontrarse con un país repleto de monumentos, templos o ruinas. Al contrario. Lo que verdaderamente les llamará la atención serán sus ríos, sus montañas, su naturaleza… sus arrozales. Allá por donde miren encontrarán personas trabajando la tierra; es su forma de vida.

Destacar una ciudad por encima de las demás resulta tarea complicada. Cada una de ellas tiene aromas y sabores que las hacen únicas e inigualables. Por eso, les aconsejamos que vayan con los ojos bien abiertos y sin prejuicios, así conseguirán disfrutar al máximo de una experiencia que seguro recordarán con el paso del tiempo.

Y es que, les aseguramos que olvidar la bahía de Ha Long, una de las siete maravillas naturales del mundo, les será imposible. Cuenta la leyenda que este mágico lugar fue creado por unos dragones que bajaron del cielo, enviados por el Emperador de Jade para defender su territorio de las invasiones chinas. Se dice que estos dragones escupieron perlas sobre el mar, que al contacto con el agua, se convirtieron en inmensas islas de roca, impidiendo así el paso a los enemigos.

En la actualidad, estas rocas que parecen surgidas del interior de la tierra, son auténticas obras de arte sobre el mar. Un mar, que las va modelando día a día como si de un excéntrico escultor se tratase. No hay una igual, no hay una parecida. Todas son obras únicas y todas reflejan una bonita historia de amor, como la vivida por la excepcional Catherine Deneuve en la película ‘Indochina.

 

Contrastes

Si por algo podemos decir que se caracteriza todo el país, es por los contrastes entre las zonas tranquilas de naturaleza rebosante y las bulliciosas y escandalosas ciudades atestadas de gente moviéndose de un lado para otro.

Entre los lugares de visita obligada se encuentra la capital Hanoi, con el Mausoleo de Ho Chi Minh, el Templo de la Literatura construido hace más de 1000 años y la Pagoda del Pilar Único.

Tampoco se pueden perder la ciudad que en el siglo XVI sería considerada como uno de los principales puertos comerciales del sudeste asiático. Hablamos de Hoi An, cuyo centro histórico les recordará a los típicos barrios chinos caracterizados por las casas de tejados de losas bajas y sus serpenteantes callejones.

Saigón, ahora conocida como Ho Chi Minh City, también les esperará con los brazos abiertos. En la ‘perla del Lejano Oriente’ podrán contemplar la catedral de Notre Dame, Correos, el antiguo palacio presidencial, la pagoda Thien Hau y el mercado local.

Pero no piensen que Vietnam es solo paisajes y ciudades. No duden en disfrutar de la comida tailandesa, fuertemente influenciada por la china y la francesa. Excelentes y deliciosos platos que pondrán la guinda perfecta a un viaje de ensueño. Eso sí, tengan cuidado si no están habituados a comidas con muchas especias, y eviten, en la medida de lo posible, las comidas crudas.

 

Consejos

Si ya están casi convencidos, sepan que les aconsejamos viajar a Vietnam sobre esta época del año, es decir, entre noviembre y febrero con el objetivo de evitar las lluvias de los monzones.

Por esta razón en la maleta nunca está de más llevar un chubasquero o un paraguas. Por el contrario, para protegerse del sol tendrán que llevar sombrero, gafas y crema protectora. Es preciso que beban agua embotellada y lleven repelente para los mosquitos.

En cuanto a la ropa, siempre debe ser cómoda, ligera y fresca. La humedad es uno de los factores que afectarán desde el primer momento a su viaje, así que ténganlo en cuenta desde el principio.

Quizá el último consejo que les podríamos dar es que disfruten del viaje, no se pierdan absolutamente nada de este lindo país que acabará por robarles el corazón. Vivan cada momento, cada instante, cada segundo, pero como nos dijo una persona en nuestro último viaje a Vietnam: “Sanuk, Sabai y Saduak”, es decir, “sean felices, permanezcan serenos y conténtense con aquello que la vida les ofrece”. ¿No les parece?